lunes, 3 de febrero de 2014

Siempre hemos vivido en el castillo - Shirley Jackson

Hay un dicho que dice eso de "No hay que juzgar a un libro por su portada". Ya sé que es un dicho con un significado más profundo de que lo que dice a simple vista, la belleza está en el interior y todo eso, pero debo de decir que lo de comprar un libro simplemente porque su portada me llamaba muchísimo la atención no es algo nuevo para mí. Meteduras de pata aparte, a veces se descubren tesoros ocultos con esta técnica, y definitivamente, "Siempre hemos vivido en el castillo" de Shirley Jackson, fue uno de estos casos.


Shirley Jackson nació en San Francisco a principios del siglo XX, escribió principalmente novelas y relatos de terror, e influenció a escritores como Stephen King o Richard Matheson. Mujer, escritora de terror del siglo pasado y yo no sabía de su existencia hasta que descubrí este libro (avergonzada, muy avergonzada). Y muy agradecida de que una acertada elección editorial sobre la ilustración de la portada me descubriera a esta mujer y a su novela.

La novela está contada en primera persona por su principal protagonista, Mary Katherine "Merricat" Blackwood, y desde el primer párrafo (uno de los mejores primeros párrafos que he leído), ya sabemos entre otras cosas que tiene 18 años, que vive con su hermana Constance, que le gusta la mortal seta Amanita Phaloides y que el resto de su familia está muerta. Poco a poco vamos conociendo más detalles de la vida de Merricat, que sólo ella sale de la casa para ir al pueblo a por provisiones, que la gente del pueblo no le tienen mucho cariño, que ella les odia y les desea la muerte y que los más atrevidos se burlan de ella y le cantan una curiosa canción sobre arsénico en tazas de te... Y la sensación de incomodidad va creciendo, se va estableciendo una atmósfera gótica y desasosegante a medida que se nos presentan más preguntas y nos vamos imaginando las respuestas.

No se puede hablar demasiado de esta novela sin destriparla ya que es cortita y se mete en faena prácticamente desde el principio, pero espero que como a mí, la portada y el título de la misma os sugieran todo lo siniestro, malvado y a la vez fascinante que contiene porque su lectura es una de la que realmente no os vais a arrepentir.

Siempre hemos vivido en el castillo - Shirley Jackson
Editorial: Minúscula
224 páginas
Idioma: Español
ISBN: 9788495587893

miércoles, 30 de octubre de 2013

Todos los Santos Leen (All Hallows Read)

Bueno, bueno y mañana es Halloween.

Esta celebración tan poco nuestra está empezando a expandirse peligrosamente desde hace ya unos cuantos años. Aquí siempre hemos sido más tradicionales, con ir el día 1 al cementerio en procesión para dejar flores a nuestros difuntos ya nos valía, de hecho, siempre ha sido una fiesta solemne y un tanto triste por lo que conlleva.

Ahora la noche del día 31 se está poblando de calabazas, arañas, brujas, fantasmas y calaveras por doquier. Es una buena excusa para disfrazarse y para irse de fiesta básicamente. Y por qué no, para pasar un poco de miedo también. 

El hecho de que Halloween se haya puesto tan de moda en España, me viene estupendamente para introducir una idea que descubrí el otro día en la red de mano del escritor Neil Gaiman (por Sandman le conoceréis) y que me pareció estupenda: All Hallows Read. Podemos traducirlo más o menos como Todos los Santos Leen y viene a proponer que el día de Halloween regalemos o prestemos libros de terror a diestro y siniestro, y que poco a poco esto se convierta en una tradición unida irremediablemente a la Noche de Brujas. 

Yo ya estoy pensando a quién regalar qué particular libro... 




 

domingo, 13 de octubre de 2013

La feria de las tinieblas - Ray Bradbury

En la página web oficial de Ray Bradbury, se cuenta esta pequeña anécdota:

A lo largo de su vida, a Bradbury le gustaba rememorar  la historia de cómo conoció a Mr. Eléctrico, un mago de feria, en 1932. Al final de su actuación, Eléctrico se acercó a un Bradbury de 12 años, le tocó con su espada y le ordenó “¡Vive para siempre!”. Bradbury comentó más tarde “Decidí que era la mejor idea que había oído nunca. Empecé a escribir todos los días. Nunca me detuve.”

Me parece una historia perfecta para introducir “La feria de las tinieblas”, ya que creo que esa experiencia tiene una fuerte influencia en esta narración sobre una oscura y terrible feria itinerante que se acerca a un tranquilo pueblo del medio oeste estadounidense, con todo menos con buenas intenciones.

“La feria de las tinieblas” fue todo un descubrimiento. Lo leí mientras vivía en Inglaterra y me atrajo el enrevesado título original “Something wicked this way comes”, algo así cómo “algo torcido, malévolo se está acercando”. Sólo con eso Bradbury ya consigue que estés expectante y sí, hasta un poquito asustada, ya antes de abrir el libro.

La premisa de que dos niños, Jim y Will, muy amigos, vecinos, nazcan uno justo antes de la medianoche del día de Halloween y otro justo después, que uno sea moreno y el otro rubio, que uno represente lo bueno y el otro, no lo malo per se, pero lo retorcido y ligeramente maligno que todos tenemos en nuestro interior, me pareció fascinante, y a partir de estos protagonistas se va desarrollando una historia con tintes góticos y fantásticos que tiene en su atmósfera y en sus personajes sus cualidades ganadoras.

A mí modo de ver uno de los puntos fuertes de la literatura de Bradbury es la creación de sus personajes, los cuales te enganchan y te hacen que les sigas adonde sea que quieran llevarte. En el caso de “La feria de las tinieblas”, aparte de Jim y Will, tenemos al atormentado sr. Halloway, a la ingenua srta. Foley, al fascinante hombre ilustrado conocido como Mr. Dark, al villano de segunda sr. Cooger y a toda una galería de freaks digna de la parada de los monstruos.

Es una novela que tiene todos los ingredientes de una clásica historia de terror infantil. Halloween, un circo siniestro que se acerca a un pueblo pequeño, adultos que parecen saber más de lo que dicen, personajes malévolos que tientan con lo que más deseamos en nuestro corazón… pero también se adentra en materias más profundas como son la lucha entre el bien y el mal, las complejas relaciones familiares, la soledad, el deseo y la añoranza por la juventud perdida, etc.

Sólo puedo decir que lo poético, lo emotivo, lo terrorífico, lo maravilloso, todo se junta en esta novela. La forma que tiene de introducirte en la historia, de crear el ambiente, de describir los sentimientos de los personajes, es simplemente bella.

Ray Bradbury tristemente nos dejó el año pasado a los 91 años de edad. Su literatura es de esas por las que hay que dar gracias de que existan.  

La feria de las tinieblas - Ray Bradbury

Editorial: Planeta - Minotauro
304 páginas
Idioma: Español
ISBN: 978-84-450-7014-7